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Nuestro
cerebro es un generador de procesos electroquímicos. Como si de estaciones de
radio se tratara, emite impulsos eléctricos a diferentes frecuencias y
amplitudes. Cada una de estas frecuencias tiene distintos efectos sobre la
atención, la conducta y las emociones y trabajan mancomunadamente con
sustancias «compensatorias» llamadas neurotransmisores.
Supongamos
que una parte de nuestro cerebro está transmitiendo a una elevada
frecuencia. Si esa transmisión suprime o interfiere otras, igualmente
importantes, que se estén produciendo de manera simultánea en otras partes del
cerebro, se originará un desequilibrio en los procesos neuroquímicos o neuroeléctricos
cerebrales que repercutirá en nuestro equilibrio homeostático.
La
tendencia natural humana a la búsqueda de alivio, provocará que intentemos
mantener el equilibrio perdido, y lo haremos, ya sea a través del uso de
sustancias químicas o mediante otros comportamientos disfuncionales.
Las
ondas cerebrales recogidas por el EEG procedentes del cortex cerebral, son el
reflejo de la actividad neuroquímica en estructuras más profundas. Estas ondas
cerebrales han sido categorizadas en estos niveles en base a su frecuencia:
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GAMMA
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35
Hz +
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Se
asocian a respuestas cerebrales ante ejecuciones simultáneas. Excitación
emocional, ejecución imprevista, patológica
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BETA
ALTA
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18-35
Hz
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Representa
una actividad relativamente desincronizada. Eficacia pobre, carente de
control, desorganizada.
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BETA
MEDIA
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15-18
Hz
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Atención
en alerta, eficacia, buena reacciones rápidas, organizadas para
respuestas en serie.
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SMR
BETA
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12-15
Hz
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Ritmos
sensoriomotores (SMR). Alerta controlada. Control emocional.
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ALFA
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8-12
Hz
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Atención
pasiva, muy relajada. Pensamiento creativo.
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THETA
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4-7
Hz
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Relajación
profunda. Estados de ensoñación. Carente de tiempos secuenciales.
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DELTA
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0.2-3
Hz
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Sueño.
Eficacia ejecutiva ausente.
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Estas
bandas son, en cierto modo, arbitrarias, puesto que existen notables diferencias
individuales.
Cualquier
persona puede aprender a controlar actividades biológicas involuntarias, si
recibe información que le muestra lo que está ocurriendo en el interior de su
organismo.
La
frecuencia cardíaca, la tensión muscular, la presión arterial y las ondas
cerebrales son algunas de las señales del organismo que pueden ser
monitorizadas y sujetas a control voluntario por medio de un entrenamiento
especializado.
MAPEO
TRIDIMENSIONAL DE LA
ACTIVIDAD ELECTRICA CEREBRAL
El electroencefalograma (EEG) es el registro clínico más empleado para
la evaluación funcional del cerebro. Es una técnica no invasiva y se emplea
desde hace mucho tiempo para la detección rápida de estados disfuncionales del
cerebro. El fisiólogo Du Bois Rémond fue el primero en observar en 1848 la
aparición de una señal eléctrica durante el paso de un estímulo nervioso
periférico. Poco tiempo después, en 1875, R. Caton describió el mismo
fenómeno a nivel cerebral y efectuó registros tanto en conejos como en simios.
No fue sino hasta 50 años mas tarde que se pudo demostrar la existencia de este
tipo de actividad en el cerebro humano. La definición del término
electroencefalografía se debe al neuropsiquiatra H. Berger, que fue el primero
en efectuar registros en superficie de la actividad eléctrica cerebral en el
humano. A lo largo de su investigación describió las características
principales del EEG, tal como se interpretan en la actualidad, principalmente en
lo que concierne a las variaciones rítmicas sinusoidales asociadas a los
distintos niveles de atención. Asimismo, pudo asociar algunas diferencias
morfológicas a ciertas patologías y fue el primero en efectuar registros
durante crisis epilépticas. Actualmente se puede decir que las señales
eléctricas adquiridas en la superficie del cuero cabelludo provienen
principalmente de potenciales postsinápticos generados en las uniones
sinápticas de las poblaciones neuronales, probablemente neuronas piramidales,
orientadas perpendicularmente a la superficie6.
En la actualidad la interpretación de los trazos electroencefalográficos
requiere de un alto grado de conocimiento y entrenamiento. Para comenzar, el
electroencefalografista debe poder distinguir entre una actividad que puede
presentar desviaciones reales del trazo, tales como una punta epiléptica, del
efecto debido a un artefacto, por ejemplo movimiento o falso contacto de los
electrodos. El análisis de la actividad basal se lleva a cabo en varias etapas.
Las variaciones periódicas se clasifican según su frecuencia y su lugar de
aparición; la continuidad de estas variaciones o su modificación según las
condiciones de registro deben tomarse en cuenta. Se debe llevar a cabo una
proyección espacial, de tal manera que se asocien los fenómenos eléctricos
registrados con las distintas regiones corticales. La trayectoria que siguen los
distintos accidentes observados en la superficie se asocia además a su instante
de aparición. Estos tres tipos de análisis (espectral, espacial y temporal)
deben considerarse en términos de "normalidad", con respecto a los
registros obtenidos en sujetos normales; es decir, también se efectúa un
análisis estadístico.
La cartografía cerebral es una técnica de representación de los trazos
electroencefalográficos que permite que la interpretación sea mas sencilla. No
se trata de reducir la cantidad de información; por el contrario, los valores
estimados en los puntos intermedios a los electrodos de registro, representan un
volumen de datos mucho mayor. No constituye tampoco un método de análisis, ya
que es necesario llevar a cabo la interpretación posteriormente. El interés
principal de la cartografía reside en su capacidad de presentar la información
en forma de mapas en dos o tres dimensiones, en donde se sintetiza el contenido
de todas las señales registradas en los electrodos. De esta manera, las
relaciones espacio-temporales entre las distintas regiones corticales pueden
establecerse de una forma mucho más fácil y los fenómenos de muy corta
duración, que son difíciles de detectar sobre los trazos, aparecen claramente
sobre la cartografía4.
Desde la aparición de los primeros sistemas de registro del EEG (1940), se han
llevado a cabo numerosos esfuerzos para mejorar la presentación de los trazos.
Es de esta manera que los primeros sistemas de cartografía aparecieron algunos
años más tarde (1950). Se puede citar históricamente los sistemas basados en
uno o varios tubos de rayos catódicos, donde la intensidad del rayo era
función de la amplitud de uno de los electrodos de registro; los sistemas que
presentaban superficies pseudo-tridimensionales, donde el nivel del potencial se
codificaba también por medio de la intensidad luminosa; los sistemas que
generaban contornos de líneas isopotenciales, a veces reconstruídos a mano. La
capacidad de las computadoras actuales ha permitido el desarrollo de sistemas
cartográficos mucho más sofisticados. Los mapas se presentan en forma de
mantos coloreados sobre una superficie que representa el cuero cabelludo, junto
con la posibilidad de efectuar una selección del tipo de montaje, del modo de
animación, del rango dinámico de la paleta, etc1.
OBTENCION DE LA CARTOGRAFIA
Adquisición de las Señales
Normalmente, los registros superficiales de la actividad eléctrica cerebral se
obtienen en forma de diferencias de potencial entre un electrodo activo y otro
de referencia (idealmente inactivo), en función del tiempo; esto da como
resultado un conjunto de señales recogidas en distintos puntos del cuero
cabelludo. A partir de este conjunto se trata de establecer relaciones
espaciales o temporales de distintas estructuras que contribuyen a la
producción de un fenómeno espontáneo o provocado. El primer problema que se
encuentra es la selección de una configuración o montaje de electrodods que
permita el muestreo espacial adecuado, dependiendo del tipo de respuesta en
estudio, junto con la selección de la referencia a utilizar.
La selección del montaje y del número de electrodos resulta de un balance
entre las consideraciones teóricas y prácticas. El número de electrodos debe
ser suficientemente elevado para que la interpolación tenga significado,
mientras que se debe conservar un conjunto fácilmente manejable por el usuario.
De lo contrario, el tiempo requerido para la colocación de los electrodos
resulta excesivo y se dificulta la conservación de las condiciones propicias
para el registro.
En el registro de los fenómenos que presentan una actividad local, es deseable
que un electrodo esté próximo al punto de amplitud máximo del campo
eléctrico; los electrodos que se encuentran en las regiones vecinas registran
potenciales de amplitudes mucho más débiles. Esto requiere ya sea de un
número más grande de electrodos o de la optimización de su localización con
respecto a los puntos de generación de señal. La colocación de los electrodos
se efectúa siguiendo el esquema estándar internacional denominado sistema
10-20. La configuración de base contiene 19 electrodos, pero se puede extender
hasta 70. La localización de los electrodos se efectúa con respecto a puntos
externos del cráneo, principalmente el nasion, el inion y los conductos
auditivos. De todas maneras es necesario considerar que existe una variabilidad
importante en la localización de las estructuras cerebrales con relación a
estas referencias, principalmente en las estructuras occipitales.
En relación a la distancia entre los electrodos, el criterio de Nyquist
establecido para el muestreo óptimo de señales temporales, se puede aplicar al
problema del muestreo espacial. Spitzer et al.14 han estimado la separación
requerida para una buena evaluación de los accidentes eléctricos para
potenciales evocados somatosensoriales (PES). El estudio consiste en
sobremuestrear la región cortical que se considera responsable de los
principales componentes de los PES. Posteriormente, se efectúa un análisis
espectral por medio del algoritmo de la transformación de Fourier, y de esta
manera se determina el contenido máximo (Fmax) de frecuencias espaciales.
Finalmente, se estima la distancia entre los electrodos, es decir 1/(2*Fmax).
Esta distancia corresponde en este estudio a 3 cm. Se puede aplicar el mismo
método para evaluar esta distancia para otros potenciales cerebrales.
La representación cartográfica requiere del empleo de una referencia común,
que debe ser teóricamente inactiva. La información registrada sobre un
electrodo proviene de las estructuras subyacentes. Ahora bien, cada canal
corresponde a lo que se denomina una derivación, que es la diferencia de
potencial existente entre los dos puntos de registro, es decir, entre el
electrodo de registro (o electrodo activo) y el electrodo de referencia. Es por
esto que es deseable que el electrodo de referencia se encuentre a un potencial
nulo. Es importante hacer notar que el uso de un montaje de electrodos, aún en
una configuración referencial, tiene el efecto de un filtro espacial que
amplifica la importancia de ciertas regiones en detrimento de otras17. Existen
múltiples soluciones para la selección de la referencia, pero ninguna está
libre de inconvenientes:
Referencia promedio de tipo Wilson. Esta solución consiste en tomar el nivel
promedio, en cada instante, del conjunto de electrodos que se encuentran sobre
el cuero cabelludo. Esta referencia requiere un nivel de potencial nulo
dinámico que pueda variar en cada latencia, pero puede ser una referencia
correcta cuando las actividades de interés son de amplitud moderada y están
bien localizadas. Sin embargo, si el número de electrodos que deben
considerarse para la estimación de la referencia es bajo, se pueden producir
imágenes parásitas16. Además, es deseable tener un espaciamiento regular
entre los electrodos, lo cual restringe la selección de la configuración.
Referencia de orejas interconectadas. Es una referencia muy empleada para el
registro de potenciales evocados. Consiste en tomar dos electrodos conectados a
los lóbulos de las orejas y unirlos en un punto común por medio de
resistencias con un valor elevado. Esta referencia tiene como consecuencia la
reducción importante de la amplitud de las señales registradas en las zonas
temporales, debido a su proximidad. Debido a esto, no es recomendable su uso
cuando la actividad de estas regiones es importante, por ejemplo para el
registro de potenciales evocados cognitivos o de focos epilépticos temporales.
Katznelson13 ha criticado el uso de esta referencia, mencionando la aparición
de simetrías excesivas de origen extra-fisiológico que se introducen debido al
hecho de que los dos lóbulos de las orejas son forzados a mantenerse en el
mismo potencial. Sin embargo, Gonzalez et al7, en un estudio efectuado sobre
pacientes que presentaban actividades cerebrales asimétricas bien localizadas,
no pudieron verificar la hipótesis de la aparición de una distorsión en las
cartografías, debida al empleo de esta referencia.
Referencia mentón o nariz. Estas referencias son por lo general poco activas,
pero existe un riesgo considerable de encontrar artefactos miográficos.
Referencia esterno-vertebro-clavicular. Esta es una referencia extra cefálica,
que no presenta contaminación de la actividad eléctrica cerebral, pero que
frecuentemente contiene información parásita del electrocardiograma (ECG). La
referencia consiste de cuatro electrodos colocados alrededor del cuello: uno en
la punta superior del esternón, uno al nivel de la séptima vértebra cervical
y los dos últimos sobre las clavículas. Todos los electrodos están unidos a
través de resistencias variables que se pueden ajustar para minimizar el
artefacto del ECG.
Referencia de collar. Esta referencia es un conductor circular cerrado,
constituído de una trenza metálica envuelta en fieltro empapado de un líquido
salino, que se envuelve alrededor del cuello. Esta referencia es fácil de
aplicar y no necesita ningún tipo de búsqueda de equilibrio eléctrico.
Estimación de valores intermedios
Para la reconstrucción de la actividad eléctrica sobre toda la superficie del
cuero cabelludo se necesita aplicar un algoritmo de interpolación a los trazos.
Este algoritmo transforma un número limitado de valores medidos sobre el sitio
de los electrodos a una repartición uniforme sobre toda la superficie craneana.
La interpretación correcta de las cartografías depende de la calidad del
método de interpolación. Es necesario subrayar que una interpolación adecuada
no puede reparar errores debidos a un muestreo espacial deficiente. Además,
como el propósito de la interpolación es de proporcionar una estimación de
valores interelectodos, éstos no pueden considerarse para efectuar un análisis
posterior de los datos. La comparación de las cartas, así como los cálculos
estadísticos deben restringirse únicamente a los valores registrados. Esto
obliga a conservar los datos registrados originalmente, para poder modificar el
método de reconstrucción sin afectar las técnicas de comparación. Varios
métodos de interpolación han sido propuestos para efectuar la reconstrucción
de la avtividad eléctrica del cerebro. Estos métodos pueden clasificarse
según el operador utilizado como:
-
Interpolación
por ponderación o baricéntrica Consiste en estimar los valores en un
punto, tomando una combinación lineal de los potenciales registrados en
los electrodos más próximos. A cada potencial se le asigna un valor de
ponderación en función de la distancia entre el electrodo y el punto a
interpolar. Este método es muy rápido y muy fácil de implantar, pero
proporciona resultados mediocres.
-
Interpolación
polinomial:. Este método estima el potencial en un punto cualquiera por
medio del empleo de una combinación en base a funciones polinomiales, ya
sea de un sub-conjunto o de la totalidad de los valores registrados en los
electrodos. Esta técnica tiene la ventaja de ser más precisa que el
método baricéntrico, pero es muy sensible a variaciones locales,
principalmente en las regiones sub-muestreadas.
-
Interpolación
por funciones "spline": Las funciones spline se forman en base a
expresiones polinomiales que presentan una continuidad en los puntos de
unión. Este método permite obtener un control local de la superficie y,
en ciertos casos, una expresión analítica sencilla para la estimación
de cartas de densidad de corriente. Los resultados obtenidos son en
general superiores a los de los otros métodos.
Codificación de información
Varias paletas de diferentes colores se encuentran a disposición del usuario.
Estas paletas permiten la representación de los niveles del potencial y por lo
tanto de la distribución de los valores. La selección de la paleta se debe
hacer cuidadosamente, dependiendo de la información que se está presentando;
de otra manera, se pueden introducir falsos contornos y crear la impresión de
zonas de actividad inexistente. Normalmente se asigna el color azul (que se
puede considerar como un color "frío") a los potenciales positivos,
que corresponden a una "inactividad" de una zona de la corteza. En el
otro extremo de la paleta, el color rojo se asigna a las deflexiones negativas
que corresponden a una respuesta activa de la región bajo estudio.
Presentación de resultados
El mapa obtenido de la codificación en colores de los valores interpolados debe
ser proyectado para su presentación al usuario, ya sea en la pantalla de la
computadora o en papel. La superficie de la cabeza se lleva a un plano sobre un
mapa circular o elíptico, en el caso de una representación bidimensional, o
sobre una superficie que simula la forma de la cabeza, en el caso de una
representación tridimensional.
La proyección de la superficie curva de la cabeza sobre la forma plana de la
cartografía presenta un problema de correspondencia entre los puntos de la
superficie del cuero cabelludo y los del plano. La dificultad de la operación
de la proyección consiste en que la superficie curva del cráneo no se puede
representar en un plano bidimensional sin deformarla o "desgarrarla".
Este problema es similar al encontrado en la representación cartográfica de la
tierra, donde la superficie se aproxima a un elipsoide que no puede tampoco
proyectarse adecuadamente sobre un plano.
El problema de proyección ha estimulado la investigación sobre sistemas que
permiten conservar una de las propiedades de la superficie proyectada (relación
de ángulos, de distancias o de superficies), sabiendo que esto se hace en
detrimento de otras. La proyección más empleada en el caso de la cartografía
cerebral es la proyección azimutal, que permite conservar la relación entre
las distancias interelectrodos. En esta proyección una porción o la totalidad
del cráneo se presenta como un disco plano tangencial a la superficie de la
cabeza en un punto determinado. El centro de proyección se encuentra sobre una
línea perpendicular al centro del disco. Si el punto de perspectiva es el
centro de la cabeza, la proyección se denomina "gnomónica" o radial.
Para un punto situado del otro costado de la cabeza, la proyección se considera
como "estereográfica". Para un punto en el infinito, se trata de una
proyección "ortográfica"10.
SISTEMAS
DE REPRESENTACIÓN TRIDIMEN-
SIONAL DE LA ACTIVIDAD ELÉCTRICA CEREBRAL
Desde la aparición de los primeros sistemas de registro del EEG, se han hecho
numerosos esfuerzos para mejorar la presentación de los trazos; de esta manera
aparecieron los primeros sistemas de cartografía cerebral algunos años mas
tarde (1950). Se pueden citar históricamente sistemas basados en uno o varios
tubos de rayos catódicos, donde la intensidad del rayo era función de la
amplitud de cada uno de los electrodos de registro; sistemas que presentaban
planos pseudotridimensionales donde el nivel de potencial también estaba
codificado por medio de la intensidad luminosa; equipos que entregaban contornos
de líneas isopotenciales a veces reconstruidos a mano, etc.
La capacidad de las computadoras disponbiles en la actualidad ha permitido el
desarrollo de sistemas cartográficos mucho más sofisticados. Actualmente los
mapas espectrales o de amplitud se despliegan en forma de superficies coloreadas
sobre un plano que representa el cuero cabelludo con la posibilidad de
selección del tipo de montaje, el modo de animación, la dinámica de la
paleta, etc. (Brain Atlas de Biologic Syst. Corp., Neuroscan Inc., ...). Entre
los equipos mas completos es necesario citar el sistema desarrollado por Duffy4
y comercializado por Nicolet, el cual ofrece una poderosa base de datos
clínicos que permite la comparación estadística de sujetos y de poblaciones.
En la actualidad existen solamente dos sistemas de cartografía tridimensional:
el equipo de EEG Systems Laboratory (San Francisco) desarrollado en torno a una
computadora basada en un sistema multiprocesador de 32 bits y un equipo
construido en la Fundación para la Investigación en Neurociencias aplicadas a
la Psiquiatría (FORENAP-Francia) en base a una computadora CUBI 9000 que
contiene 8 procesadores conectados en paralelo. Estas máquinas cuentan con
posibilidades gráficas impresionantes, pero su difusión está limitada a
algunos laboratorios de investigación debido a su elevado costo.
En la Universidad Autónoma Metropolitana, en colaboración con la Universidad
Tecnológica de Compiègne, hemos desarrollado un sistema de representación
tridimensional de la actividad eléctrica cerebral, que reúne los métodos más
recientes para la adquisición, interpolación y despliegue de la información
en tres dimensiones. Nuestro interés principal ha sido estudiar la factibilidad
de la integración de las técnicas más recientes en el campo de la
reconstrucción cartográfica en una microcomputadora de estructura accesible.
Hemos explorado diversas posibilidades, principalmente la integración de
métodos de interpolación adecuados para la estimación de los puntos
intermedios sobre la superficie del cuero cabelludo; la representación
tridimensional de los mapas interpolados sobre una estructura que se aproxime lo
más posible a la forma del cráneo; la optimización de los recursos desde el
punto de vista técnico para obtener tiempos de cálculo mínimos con una alta
calidad de representación.
El sistema desarrollado utiliza como marco básico una computadora tipo PC, con
procesador iapx386/387DX o un procesador 486DX. Se emplearon las tarjetas
convencionales de despliegue SuperVGA, pero se escribieron varias rutinas en
lenguaje ensamblador 386 para poder manejar resoluciones desde 648 x 480 hasta
1024 x 768 pixeles, con 256 colores simultáneamente, que permiten aumentar la
resolución de la paleta de colores empleada para la codificación del
potencial.
En cuanto a la velocidad de reconstrucción se ofrecieron diversas alternativas
para disminuir el tiempo dedicado a la interpolación de 2000 valores sobre el
cráneo, sin sacrificar la calidad de la representación. Se realizó un estudio
detallado sobre el desempeño de varios operadores de interpolación para esta
aplicación, considerando criterios de calidad, de velocidad y de implantación
práctica. Las funciones estudiadas incluyeron interpolaciones lineales,
polinomiales, varias familias de splines y varios modelos de elementos finitos.
Se empleó un algoritmo basado en los splines esféricos, que se ajustan bien al
modelo de generación de la actividad eléctrica en un conductor de volumen de
la forma de la cabeza y para el cual se determinó la frecuencia de muestreo
espacial óptima para realizar el mapeo. Adicionalmente, esta función ofrece la
posibilidad de estimar en forma directa la representación de mapas de densidad
de corriente, que fueron también instalados en nuestro sistema y que proveen
información complementaria sobre los fenómenos internos que generan una cierta
distribución eléctrica en la superficie del cráneo.
La optimización en la implantación de este algoritmo de interpolación nos
permitió la instalación de un modo de animación, en donde los mapas son
calculados y desplegados, sin ser almacenados, a una velocidad de 500 ms. Este
modo llamado de animación o "cine" es extremadamente útil en el
análisis de los fenómenos espacio-temporales durante la aparición y
propagación de una respuesta evocada o de un fenómeno epiléptico. Finalmente
nuestra representación tridimensional permite dar movimiento al conjunto, de
manera de focalizar al máximo la región cortical de máximo interés. A
continuación se presentan algunos tipos de cartografía y sus respectivos
ejemplos de aplicación. Los datos presentados han sido adquiridos y procesados
con el sistema descrito anteriormente.
En resumen, las características más notables del sistema son:
-
Es
el único sistema desarrollado para cartografía tridimensional que emplea
computadoras convencionales tipo PC.
-
Cuenta
con un programa de control de impresora a color para la presentación de
resultados.
-
Se
emplea un algoritmo de interpolación de splines esféricos, que se
aproxima mejor a la forma de la cabeza (casi todos los sistemas
comerciales emplean interpolación lineal).
-
Presenta
el cálculo de la densidad de corriente automáticamente.
-
Cuenta
con un modo de animación.
TIPOS
DE CARTOGRAFÍA CEREBRAL Y SUS APLICACIONES
Se pueden definir los distintos tipos de cartografía según la información que
estos proporcionan como:
Cartografía del nivel de potencial
Este tipo de cartografía se ha aplicado principalmente a la representación de
la distribución de potenciales evocados3,6,9 y, en algunos casos, para el
análisis de fenómenos espontáneos en epilepsia1,17,19. Consiste en
seleccionar un punto sobre los trazos, correspondiente al instante de análisis,
y de reconstruir espacialmente la distribución a partir de los valores de
potencial registrados en los electrodos. Los niveles estimados con ayuda del
algoritmo de interpolación se codifican en distintos colores de la paleta, lo
que proporciona una representación directa de la distribución de los valores.
La figura 1 muestra un ejemplo de este tipo de cartografía. A la izquierda se
muestran los registros obtenidos en 16 sitios del cuero cabelludo de un sujeto,
que corresponden a una función potencial-tiempo. El nombre de los electrodos,
que indica una codificación de su localización espacial, se muestra a la
izquierda de cada señal. En este caso, se trata de un potencial evocado
somatosensorial obtenido por estimulación eléctrica en una de las
extremidades; el período de estimulación se observa en las curvas como una
zona plana al inicio de los trazos. La respuesta de la corteza a este estímulo
aparece entre 25 y 45 ms después y se aprecia en los registros como unas
deflexiones negativas y positivas de mayor amplitud.
El interés de la cartografía de potencial consiste en seleccionar un instante
de análisis y reconstruir la actividad en toda la superficie de la cabeza, a
partir de las señales registradas en algunos puntos, con ayuda de un algoritmo
de interpolación adecuado a la forma del craneo. Esto se efectua seleccionando
una latencia sobre las curvas, indicada con una barra verde en la figura, que en
este caso corresponde a 27.6 ms. El mapa resultante para esta latencia se
despliega a la derecha sobre un objeto sintético que simula una cabeza humana,
con su correspondiente codigo de colores.
La actividad mostrada en este caso es de análisis interesante, puesto que puede
ser modelada a aproximadamente 25 ms como un unico dipolo eléctrico localizado
sobre la cisura de Rolando, que sufre una inversión de polaridad en un
transcurso de 10 ms. La actividad a 35 ms es de morfología y localización
similar, pero de diferente polaridad3.

Cartografía espectral.
Este tipo de cartografía consiste en evaluar el espectro de las señales
registradas en los electrodos por medio de un algoritmo para el cálculo de la
densidad espectral de potencia, de tal manera que se pueda obtener el contenido
en frecuencia de cada banda de interés del electroencefalograma. Típicamente
se representan cuatro bandas del espectro: d (0.5-3.5 Hz), q (3.5-7.5 Hz), a
(7.5-13.5 Hz) y b (13.5-30 Hz). Este tipo de cartografía ha sido empleado
frecuentemente en diversas aplicaciones clínicas para la detección y
localización de accidentes vasculares, de tumores cerebrales, para el
seguimiento del efecto de sicotrópicos, etc.16
La figura 2 muestra la cartografía espectral correspondiente al registro de una
punta de actividad intercrítica en un paciente epiléptico. Las curvas a la
izquierda corresponden a los espectros de las señales y, en este caso, se ha
reconstruído el mapa para una frecuencia única, marcada con la barra verde,
que corresponde a 6 Hz. La paleta de colores empleada en este ejemplo es más
adecuada para el mapeo espectral, puesto que no hay una correlación directa
entre la información mostrada y contornos de regiones anatómicas.

Cartografía de la densidad de corriente.
La densidad de corriente representa la distribución obtenida por el flujo de
corriente entrante y saliente en cada electrodo. Consiste en la estimación de
la segunda derivada espacial del potencial, que puede efectuarse gracias a una
combinación lineal de los valores de los electrodos próximos, o a partir de
una evaluación analítica del laplaciano del operador de interpolación. La
carta de densidad de corriente proporciona información complementaria a aquella
obtenida por las cartas de potencial, ya que permite observar los focos
localizados cerca de la superficie del cuero cabelludo. Este tipo de
cartografía ha sido empleada principalmente para la localización en la
superficie de las fuentes responsables de una distribución determinada15. Dado
que involucra al operador laplaciano espacial, la información que se observa
presenta un contraste mucho mayor de diferentes fenómenos eléctricos en la
superficie, eliminando la influencia de fuentes dipolares localizadas más
profundamente.
La figura 3 muestra los mapas obtenidos en el caso de otro paciente epiléptico.
Estos fueron obtenidos en el instante indicado por la barra verde sobre las
curvas, al comienzo de la actividad intercrítica de mayor amplitud. La
cartografía de potencial (POT) muestra una región de actividad en el lóbulo
frontal derecho, entre los cuatro electrodos colocados en esta zona. La
cartografía de densidad de corriente (SCD) indica el mismo emplazamiento del
fenómeno, pero mucho más focalizado y de menor extensión. Estos dos tipos de
representación son complementarios para el análisis de una actividad anormal,
principalmente en el caso de epilepsias operables.

Cartografía estadística
Representa las diferencias estadísticas ya sea de datos registrados sobre un
sujeto con respecto a otros datos obtenidos para una población, o bien a datos
promedio de grupos de sujetos. Se puede aplicar en los distintos tipos de
cartografía mencionados precedentemente. Las cartas estadísticas se han
aplicado a la detección de distintos problemas cerebrales5,6 y para el
seguimiento de medicamentos2.
La figura 4 muestra un ejemplo del empleo de la cartografía estadística,
aplicada a mapas de potencial obtenidos para un estímulo visual. En este caso,
sólo el electrodo donde se registró la mayor amplitud de potencial se muestra
en la figura, en color azul para el sujeto en estudio y en rojo para el promedio
de la población. La cartografía promedio (MOY) se muestra en la parte inferior
en tres diferentes proyecciones y fue obtenida para un conjunto de 30 sujetos
jóvenes normales, Se aplica un estímulo visual que consiste de una imágen de
tablero de ajedrez alternante sobre una pantalla de computadora, a contraste,
luminosidad y cromaticidad controlados. Se registra la actividad de la respuesta
visual en 31 electrodos colocados en varios sitios sobre el cuero cabelludo y
con el promedio de cada electrodo para los 30 sujetos se construye el mapa de la
población. Las cartografías del paciente (PAT), mostradas para las mismas
proyecciones en la parte intermedia de la figura, se comparan estadísticamente
con las de la población y, a partir de estas diferencias, se construye un nuevo
mapa estadístico (SPM), mostrado en la parte derecha de la figura, con una
paleta de colores distinta, para evitar ambigüedad. Las diferencias se
cuantifican en unidades de desviación estándar; en términos prácticos se
considera que una separación de +/- 2.5 desviaciones estándar corresponde a
los límites de normalidad. El sujeto mostrado en la figura 4 presenta en la
corteza occipital una región de actividad diferente a la población, sin
exceder los límites normales.
CONCLUSIONES Y PERSPECTIVAS
El sistema que se ha desarrollado, se probó inicialmente en el Servicio de
Biofísica del Hospital Lariboisière, en París, Francia, donde se empleó para
estudios de potenciales evocados visuales11,12, y en la Unidad de Epileptología
del Hospital Pont Chaillou en Rennes8,13, en el mismo país, donde se empleó
como complemento para la visualización de focos epilépticos. En México, una
versión mejorada de este sistema ha sido instalada en el Instituto Nacional de
Neurología y Neurocirugía “Dr. Javier Velasco Suárez” (INNN), dentro de
un convenio de colaboración entre este instituto y el Area de Procesamiento
Digital de Señales e Imágenes Biomédicas de la Universidad Autónoma
Metropolitana, Unidad Iztapalapa. El propósito del estudio en el INNN es el
desarrollar herramientas para la evaluación de la profundidad de la anestesia.
Asimismo, en colaboración con el Dr. Farid Hassainia del Centro de Estudios del
Sueño, de la Universidad de Montreal, Canadá se continúa a trabajar en
versiones mejoradas, principalmente en la parte de cartografía estadística. Un
sistema más, que contará con una base de datos orientada a objetos, está en
desarrollo conjuntamente con el Instituto Nacional de la Comunicación Humana.
El objetivo final de estos proyectos es proporcionar una herramienta de apoyo a
los neurólogos y encefalografistas clínicos, que esté al alcance de la
mayoría desde el punto de vista de costos, pero que también sea un desarrollo
bien fundamentado desde el punto de vista del tratamiento matemático tanto de
los datos obtenidos, como de las imágenes que se pueden presentar.
El registro del EEG en superficie continúa siendo una técnica relativamente
poco costosa y es sobre todo, no invasiva. Esta técnica permite la detección
rápida de distintos tipos de desórdenes cerebrales funcionales, que a veces se
encuentran ligados a problemas provenientes de lesiones. La cartografía
cerebral consiste en la representación del EEG bajo la forma de superficies
coloreadas que permiten una visualización fácil de las relaciones
espacio-temporales entre las diferentes regiones corticales activas.
El trabajo que hemos presentado, permitirá la aplicación de estas técnicas en
el campo clínico de nuestro país, eliminando la necesidad de contar con un
sistema de computación y despliegue que requiere de recursos costosos,
utilizando computadoras del tipo PC avanzado, en vez de emplear estaciones de
trabajo o computadoras dedicadas al procesamiento gráfico. El conocimiento más
profundo sobre la correlación entre la actividad registrada a nivel superficial
y las estructuras que presentan actividad al interior del cráneo podrá
permitir que se lleve a cabo una mejor explotación de la información contenida
dentro de los registros electroencefalográficos. Para esto, las técnicas de
imágenes "multimodalidad", donde la cartografía puede compararse con
imágenes tanto anatómicas (por ejemplo,tomografía o resonancia magnética
nuclear) como funcionales (magnetoencefalografía, SPECT o PET) permitirá
establecer una relacion directa de la información contenida en ellas.
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