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Se sabe, desde hace bastante tiempo que, si se colocan electrodos sobre
el cráneo, se pueden observar una serie de patrones de actividad
eléctrica y que su frecuencia varía con el estado de ánimo. El método
tradicional, basado en la biorrealimentación, para la creación de
estados de ánimo de forma electrónica, se sirve de este hecho. Pero la
solución se ha desarrollado recientemente, con la aparición de los
primeros megabrain, y funciona de una forma más directa. Los neurólogos
suelen decir que los ojos son partes externas del cerebro, ya que
funcionan como procesadores de información al mismo tiempo que como
receptores, en imágenes (fotones). Es más, la experiencia diaria nos
demuestra que los ojos son la ventana de la mente y, dicho esto, no es del
todo sorprendente que unas luces parpadeantes, titilantes o circundantes
varíen la percepción de formas extrañas.
Se sabe que los estados de ánimo y sus ondas cerebrales asociadas se
pueden alterar mediante unas luces que parpadean a la frecuencia
simpática, lo cual sirve de base para el funcionamiento de los
dispositivos fotógenos. Esto se ha venido estudiando desde la década de
los sesenta, años de la afamada era psicodélica.
Las ondas cerebrales se dividen convencionalmente en cuatro categorías
principales: Alfa, Beta, Delta y Theta.
Las ondas Alfa se extienden desde los 7 Hz a los 14 Hz, y se generan
cuando la mente se encuentra inactiva, desde el punto de vista intelectual
aunque, sin embargo, permanece despierta. Este estado se suele denominar
de meditación.
Las ondas Beta se extienden desde los 14 Hz a los 25 Hz, y aumentan cuando
el sujeto está completamente despierto y pensando.

Las ondas Delta, que se extienden desde los 2 Hz hasta los 4 Hz,
aparecen durante el sueño, y son la de más baja frecuencia en la escala.
Finalmente las ondas Theta, se extienden desde los 4 Hz a los 7 Hz, y han
sido medidas durante los períodos de pensamientos creativo.
No sorprende que el mayor interés se dirija a las ondas Alfa y Theta,
pues ello es debido a que los beneficios de la meditación se encuentran
muy bien documentados, al tiempo que a muchas personas les podría gustar
aumentar su imaginación o tener conciencia de ella.
Existen en el mercado infinidad de modelos de entrenadores mentales.
Algunos, de muy buen rendimiento y resultado terapéutico, otros en vez,
un verdadero caos de alteraciones sicológicas. Por ello, nada mejor que
aquellos biorrealimentadores secuenciales que sabemos a ciencia cierta han
tenido un éxito preponderante entre psicólogos, médicos y terapeutas de
alternativas.
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