|
EL AURA-SOMA
|
|
|
|
|
La terapia del color
Basada en la energía que
irradia el color en sus más variadas expresiones, la terapia del Aura Soma
busca equilibrar y revitalizar la armonía entre cuerpo, mente y espíritu.
"Somos los colores que elegimos" - dice uno de los postulados del
Aura-Soma. Una técnica radicalmente distinta de cualquier otro tratamiento
alternativo y que nació en 1984 bajo la inspiración de la inglesa Vicky
Wall.
Se trata de una terapia holista que combina los poderes curativos de los
colores, las plantas y las piedras preciosas. ¿Cómo? En 101 botellas se
almacena la energía de cada uno de estos múltiples elementos. La energía
de los colores se obtiene por medio de pigmentos naturales, a las plantas
se les extrae su esencia y en el caso de los cristales o piedras
preciosas, se procede con un mecanismo de reducción.
El contenido de cada una de estas botellas –conocidas como Equilibrium-
incluye además una sustancia oleosa y otra acuosa que permiten la
disolución de los elementos energéticos. Al agitar estos frascos, se
produce una mezcla emulsionada que posteriormente será utilizada por el
paciente.
El mecanismo es bastante simple. La persona que desea experimentar las
bondades del Aura Soma, deberá escoger -durante la consulta con el
experto- cuatro de las 101 botellas. Héctor Pinochet, agrónomo de
profesión y terapeuta de este singular sistema, nos explica que esta
elección debe realizarse de forma espontánea. "Las eliges instintivamente
y en orden decreciente. Primero la que más te llamó la atención y así
sucesivamente hasta completar las cuatro".
Con esta selección el terapeuta tendrá una muestra muy clarificadora
respecto de la situación vital del paciente. Según Héctor, estas cuatro
botellas permitirán hacer una completa lectura del estado psicológico,
emocional y espiritual. Y es que nos explica que elegimos las botellas "en
base a las energías que estamos necesitando trabajar".
Es así como el terapeuta tendrá la capacidad de "leer" e interpretar los
códigos que representan cada uno de estos frasquitos y sus componentes.
Con esta información –tanto el paciente como el especialista- podrán
determinar en conjunto las áreas o ámbitos de la vida que es más urgente
abordar.
A modo de ejemplo, Héctor nos explica que cuando existe una fuerte
tendencia a escoger las tonalidades más rojas, es posible que las mayores
trancas se ubiquen en el chacra basal, conocido también como genital. O
bien, en un plano más bien emocional, estos matices pigmentarios
indicarían una rabia acumulada.
"Cada color tiene sus códigos así como también la mezcla entre ellos"
–advierte el terapeuta a modo de evitar generalizaciones que pueden
resultar algo viciosas.
De las cuatro botellas se elegirá una y según explica Héctor, esta
elección será consciente y en mutuo acuerdo con el paciente. La idea es
que la persona que consulta, emulsione la mezcla del frasco elegido, y lo
aplique periódicamente en la zona que le indique su consultor.
Héctor nos cuenta que de esta forma "se están adquiriendo las energías que
nos faltan" para desbloquear energías truncadas y abrir así, procesos
internos de desarrollo personal. "Es bastante mágico" –indica, y enfatiza
que no necesariamente se trata de una terapia para personas con problemas
concretos.
"Es una forma de ir equilibrando la vida para armonizar cuerpo, alma y
mente"
|